La
mayor diferencia entre las revueltas campesinas del siglo XVIII y los de México
independiente del siglo XIX se encuentra en el centro de México, pues fueron
diferentes ya que la primera gran diferencia es la importancia que le dan a la
tierra, en los movimientos campesinos del siglo XVIII pocas estaban vinculados
a cuestiones de tierras, hecho totalmente distinto para el siglo XIX, donde la
cuestión principal de los movimientos eran las tierras. Anteriormente las
revueltas del centro de México fueron locales, limitadas a un solo pueblo. Sin
embargo la gran mayoría de las revueltas del siglo XIX involucraban a varios
pueblos por lo que la magnitud de las revueltas creció, incluyéndose también a
forasteros los cuales anteriormente no desempeñaban ningún papel en éste tipo
de movimientos.
Uno
de los factores más obvios que dio creciente relevancia al problema de la
tierra fue que el Estado mexicano no podía imponer el mismo tipo de
restricciones a los hacendados, al contrario, la Ley Lerdo les conducía a la
expropiación de tierras campesinas. Sin embargo se derivan dos conclusiones muy
diferentes; Antes de que las expropiaciones de tierras fueran sancionadas por
la ley federal, los hacendados ya estaban confiscando las tierras de los
campesinos. La otra desarrollada por John Coatsworth dice que eran los
campesinos y no los hacendados los que estaban a la ofensiva. Los campesinos
simplemente demandaban la devolución de propiedades que, en su opinión, eran
legalmente suyas, sin especificar cuándo las habían dobado los hacendados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario